Casa en Meluerda, Ribadesella entre el mar y la montaña

Caracter y tradición en una propiedad única

Información del inmueble

Otras Características

Es bien sabido que, la ubicación de una casa puede ser tan valiosa como la casa misma. En este caso, ambas cosas se dan la mano: una propiedad de elegancia incuestionable, situada en uno de los rincones más hermosos de Asturias. El encantador pueblo de Meluerda.

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Es bien sabido que, la ubicación de una casa puede ser tan valiosa como la casa misma. En
este caso, ambas cosas se dan la mano: una propiedad de elegancia incuestionable, situada
en uno de los rincones más hermosos de Asturias. El encantador pueblo de Meluerda.

Meluerda es un pequeño núcleo rural a solo cinco minutos de
Ribadesella, entre las suaves estribaciones de la Cordillera del Cuera y el mar Cantábrico. Un entorno natural de auténtica y genuina belleza. Lo mejor del paraíso, astur donde el paisaje combina suaves praderas cerradas con murias de piedra centenarias, bosques de encinas y otros árboles autóctonos, sembrados de fabes y manzanos y senderos que conducen bien al mar o a la falda del Cuera. En menos de 5 km podemos acercanos al mar o comenzar la subida a la sierra.

Meluerda está compuesta por fincas en las que se levantan casas asturianas rehabilitadas con gran sensibilidad y praderas abiertas, muchas de ellas ya no edificables, lo que preserva intacta la belleza y tranquilidad del entorno.

Es frecuente escuchar los cascos de los caballos al atardecer, ya que existe un criadero de caballos pura sangre muy cerca de la casa. Cencerros, pájaros, gallos y el viento moviendo las copas de los árboles, componen la banda sonora habitual de este precioso pueblo asturiano.

Y ahora, os hablamos de la casa, una verdadera joya en medio del paraíso.

Sobre una finca llana de 1.600 metros cuadrados, repleta de árboles frutales y plantas de floración constante como camelias blancas y rojas, encinas, azaleas, acebos, hortensias de invierno, y alguna que otra planta traídas de Mejico y Cuba se alza esta casa construida en 1984, de piedra y ladrillo, sobre
Con un precioso y acogedor porche con orientación sur, la luz del sol se filtra por toda la casa desde el amanecer hasta el atardecer, bañando las estancias y realzando
su carácter cálido y acogedor.

Una enredadera que va cambiando del verde al rojizo según la época del año cubre uno de sus laterales, integrándola por completo en el paisaje.

Su interior combina el encanto de las casas inglesas de campo y las viviendas provenzales,
con puertas y ventanas de madera, una decoración exquisita y una atmósfera que invita al
descanso y sobre todo a la calma.

Una puerta de madera en rojo, pasaría desapercibida en Inglaterra pero en esta casa asturiana llama la atención y refleja sin duda su carácter audaz.

Distribuida en dos plantas, dispone de un gran salón, comedor y cocina independiente comunicada con un gran pasaplatos con el comedor. También hay en la planta baja un dormitorio doble con orientación sur este y un baño completo, todo esto en la planta principal.
En la segunda planta a la que se accede por una escalera de madera iluminada por una ventana por la que entra la luz natural, encontramos tres dormitorios dobles y un segundo baño completo. Además uno de los dormitorios tiene salida a una galería de madera o terraza desde la que se divisa el jardín en su extensión y unas vistas maravillosas de los alrededores de la casa.

El tejado a dos aguas y con tejas de barro está en excelente estado de conservación.

Un cenador en su cara este bajo los árboles y una ducha exterior en el jardín para quitarse la arena de la playa, completan esta propiedad de líneas sencillas y una elegancia incuestionable

La casa cuenta además con licencia turística, un valor añadido en una zona donde las fincas edificables son prácticamente inexistentes. Es, por tanto, una opción ideal para una familia o cualquier persona que desee disfrutarla como segunda residencia y, al mismo tiempo, rentabilizar su uso a través del alquiler vacacional.

Una casa que reúne lo mejor de Asturias: luz, naturaleza, calma, autenticidad y un toque maravilloso de sofisticación.